Agenda mundial y regional contra obesidad y sobre peso, exige agenda dinámica y agresiva a la industria alimentaria, a nivel individual y como gremio

Comité de Salud y Nutrición pone especial atención al último censo escolar sobre obesidad y sobrepeso.

Nuestro comité recibió el viernes 16 de junio, los datos del último censo escolar sobre obesidad y sobrepeso.  El censo, denominado Peso y Talla Costa Rica 2016, presentado por autoridades del Ministerio de Salud y Educación Pública, reveló que, de 347.379 niños revisados, el 34% presenta problemas de peso, de los cuales el 14% tiene obesidad, el 20% sobrepeso y un 2% presenta desnutrición. CACIA dará seguimiento al rumbo de las políticas alimentarias de ambos ministerios para prevenir el sobrepeso y la obesidad.

Estos niños, por su condición, están propensos a padecer Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT), como diabetes o hipertensión, las cuales ocupan el primer lugar en las tasas de mortalidad en el país. Los niños con obesidad tienen un riesgo superior a desarrollar diabetes tipo 2 a los 25 años.

La Comisión de Estilos de Vida Saludable, revisó los datos y concientizó la importancia de trabajar de manera conjunta con las autoridades de Salud y de Educación, en aras de impulsar estilos de vida más saludables desde los primeros años de vida, fomentando no solo la alimentación balanceada, sino la actividad física, tomando en cuenta que el sedentarismo le cuesta al mundo $67 mil millones de dólares.

Surgen propuestas regulatorias discriminatorias contra los alimentos procesados. 

Nos encontramos también dando seguimiento a los resultados del taller realizado a finales de marzo por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP), en la que participaron todas las autoridades de Economía y Salud del sector público de toda la región. En dicho taller, se promovieron regulaciones controversiales que buscan reducir el consumo de alimentos procesados, pues dichos organismos los catalogan como responsables de los problemas de obesidad y sobre peso existentes.

La Comisión también analizó las regulaciones que se están dando en la región en materia de impuestos, prohibición de publicidad, etiquetados de advertencia para disminuir el consumo de los alimentos procesados o de prohibición de comercialización en entornos escolares, etc.  Este tipo de propuestas las estamos viendo avanzar en países como Panamá, Guatemala, Honduras, El Salvador y República Dominicana.

Por ejemplo, el pasado 9 de junio el Ministro de Salud de Panamá Miguel Mayo, anunció una nueva regulación al etiquetado de los alimentos que se comercializan en Panamá.

Mayo confirmó los problemas de salud como aumento del colesterol, diabetes y otras enfermedades que se detectaron en un 36% de la población de adultos mayores de 40 años que acudieron a los Censos de Salud Preventiva.

De acuerdo con el titular de salud, las etiquetas contarán con una gráfica similar a un semáforo indicando si hay luz roja al consumir un alimento, no solo indicarán los porcentajes de los ingredientes que son utilizados en el producto. El ministro expreso que esta resolución será parte de una estrategia que ya es utilizada en Ecuador y Chile para combatir la obesidad y enfermedades crónicas.

En la línea contraría, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) pospone entrada en vigencia de cambios a la etiqueta nutricional de alimentos pre envasados.

 El 16 de junio se dio a conocer que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) pospuso la entrada en vigencia de cambios a la etiqueta nutricional de alimentos pre envasados, por lo que no se va incluir la información sobre “azúcares añadidos” en la etiqueta. Es decir, se seguirán declarando únicamente los “azúcares totales”.

Químicamente, no existe diferencia entre azúcares intrínsecos del alimento o azúcares propios del mismo, y los azúcares que se añaden como parte del proceso productivo.  Para el cuerpo igual producen 4 kcal/g de Energía al ser metabolizados, por lo que la industria alimentaria siempre ha defendido que no existe una justificación con fundamento técnico suficiente para diferenciar entre los azúcares añadidos y los azúcares propios del alimento y que más bien esto puede confundir al consumidor.

 Anteriormente, el Codex Alimentarius tuvo una discusión sobre el tema y no se llegó a consenso por la falta de sustento científico que debe prevalecer sobre toda nueva normativa que se genere a nivel mundial en materia de alimentos.

 El azúcar es un nutriente más de los que el cuerpo necesita para funcionar y adquirir energía por lo que no se debe contextualizar de modo negativo, por el contrario, debe ser consumido con moderación igual que cualquier otro alimento y ser parte de una dieta balanceada acompañado de un plan de actividad física.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró la Asamblea No. 70 y CACIA se mantuvo atenta a los temas que se discutieron, pues sometió a discusión una serie de recomendaciones que incluyen medidas drásticas en contra de los alimentos procesados.

En la Asamblea la OMS está recomendando a los gobiernos la aprobación e implementación para el 2020 del Plan Global de Acción para la Prevención y Control de las Enfermedades no Transmisibles 2013-2020, que contempla impuestos a los alimentos altos en grasas, azúcares y sodio, así como el etiquetado de advertencia “Alto en” y restricciones a la publicidad.

Previo a la Asamblea, CACIA le hizo saber al Ministro de Salud, en calidad de representante de Costa Rica ante la Asamblea de la OMS, su preocupación por los sensibles temas que se debaten, ya que si esta recomendación es aprobada a nivel mundial se tendrían serías consecuencias socioeconómicas para el sector de la Industria Alimentaria costarricense, como por ejemplo, la afectación a las pequeñas y medianas empresas, las cuales simplemente podrían dejar de exportar sus productos alimenticios o desaparecerían del mercado.

Varios gobiernos como Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos se han mostrado preocupados por estos temas, mientras que los países de Latinoamérica (muy influenciados por la OPS) están más anuentes a aprobar la directriz propuesta.

CACIA se mantiene alerta ante a la presión que hay a nivel mundial para disminuir los índices de mortalidad de las Enfermedades no Trasmisibles, mediante acciones impositivas que castigan al sector de la Industria Alimentaria,  como el Proyecto para la adquisición solidaria de medicamentos y vacunas de alto impacto financiero de la CCSS, el cual busca imponer impuestos contra una alta gama de alimentos procesados, en lugar de promover estilos de vida menos sedentarios y alimentaciones más balanceadas.

Industria reacciona frente a tendencia regulatoria al más alto nivel político. CACIA ejecuta estrategia y desarrolla estructura de apoyo gremial en toda la región.

A través de la Coalición Centroamericana de Asociaciones de la Industria Alimentaria liderada por CACIA, se ha manifestado la preocupación ante los Ministros de Salud de la región, por la realización de talleres relacionados con regulaciones, sin la debida participación del sector privado, quien históricamente ha participado en todos los procesos de reglamentación técnica.

Utilizando como plataforma regional el apoyo que las asociaciones de industriales y las confederaciones regionales del sector privado le han abierto a la industria alimentaria, durante el pasado mes de mayo, nuestro sector elevó a nivel de Ministros de Salud y Ministros de Economía, Industria y Comercio, una propuesta para el abordaje apropiado de las propuestas de regulación relacionadas con el etiquetado nutricional de los alimentos.  Igualmente, a finales del mes de junio, el CCIE trasladó sus comentarios sobre estos temas durante el encuentro entre los Presidentes de Centroamérica y el CCIE. En dicha ocasión se ha manifestado a los Presidentes de los países la importancia de la industria alimentaria y sus señalamientos a la existencia de propuestas regulatorias que podrían poner bajo amenaza el comercio intrarregional de la industria de alimentos y bebidas, responsable de más de la cuarta parte del comercio de esta región del mundo, con los  consecuentes daños al empleo.

El viernes 23 de junio, CACIA en representación de la Coalición Centroamericana de Asociaciones de Industrias Alimentarias, expuso sobre la tendencia Regulatoria que atraviesa Centroamérica ante el Consejo de Viceministros de Economía y Comercio Exterior de Centroamérica.En esta ocasión nos hicimos acompañar de la presidencia de la Federación de Cámaras de Industrias de Centroamérica (FECAICA).

Esta reunión fue lograda por CACIA para sensibilizarlos sobre la preocupante tendencia regulatoria que está sucediendo en muchos países de América y más recientemente en Centroamérica. En este sentido, CACIA mostró a los viceministros el origen de las regulaciones y se refirió a los componentes institucionales, la importancia de la Industria Alimentaria en Centroamérica, el impacto que tienen y la gran participación que los alimentos y bebidas procesadas tienen en el comercio intrarregional y, por lo tanto, lo que perjudica el enfoque de regulaciones que podría tener en el comercio regional.

El enfoque de la reunión fue convencer a los viceministros, que además están a cargo de la Reglamentación Técnica Centroamericana, lo peligroso que sería que Centroamérica desarmonice las disciplinas técnicas, especialmente en lo que tiene que ver etiquetado nutricional y frontal; debido a diferentes manifestaciones en medios de prensa de las autoridades en Panamá, de acuerdo a una importante discusión que este tipo de temas está teniendo en El Salvador, Guatemala y Costa Rica, cada país con esquemas distintos de etiquetado frontal, nutricional y basados en parámetros nutricionales diferentes.

La presentación se orientó a visibilizar el impacto negativo qué, sobre el comercio regional va a tener un fenómeno de esta naturaleza.

Por esta razón, se hizo una solicitud directa a las autoridades comerciales, económicas y políticas de Centroamérica para que los países no avancen unilateralmente en procesos de reglamentación de esta naturaleza.

  1. Que cualquier discusión que se dé sobre esta temática sea en un escenario de discusión público privado, es decir que los gobiernos o autoridades incentiven el diálogo con la empresa privada, con las organizaciones de la industria alimentaria de los países.
  2. Se le solicitó a las autoridades políticas y técnicas que la discusión inicie en torno a la propuesta que el Ministro de Salud de Costa Rica planteó recientemente ante las autoridades del Consejo de Ministros de Integración Económica (COMIECO), para analizar un esquema de etiquetado frontal nutricional basado en las guías diarias de alimentación, que es el esquema que actualmente práctica gran parte de la industria alimentaria.

Industria alimentaria propone proactivamente borrador de reglamento centroamericano para un etiquetado frontal nutricional e evalúa propuesta de código de autoregulación de la publicidad dirigida a niños.

Desde finales de 2016 se construyó una propuesta nacional, para mejorar el sistema de información nutricional para los alimentos procesados, mediante un trabajo conjunto liderado por el sector salud, donde participaron autoridades de los Ministerios de Salud, Educación y Economía, Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (INCIENSA), Dirección de Apoyo al Consumidor, Asociaciones de Consumidores, el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (CITA), y el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y CACIA. En dicho foro se logró conformar un borrador de Reglamento para el etiquetado frontal mediante la utilización de la metodología de las

Para el mes de mayo, CACIA se reunión con el entonces Ministro de Salud, Fernando Llorca, Presidente Pro Témpore del Consejo de Ministros de Salud de la región, para promover que esta iniciativa pudiese ser discutida como una propuesta de reglamento técnico para toda la región.

A mediados del mes de junio anterior, el Ministro Llorca trasladó la iniciativa a la Presidencia del Consejo de Ministros de la región, hasta junio pasado en manos del Ministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Alexander Monge, quién trasladó la propuesta a todos sus homólogos de la región. La propuesta actualmente se encuentra en estudio y se espera que durante el mes de julio inicie su discusión en un grupo de trabajo técnico mediante teleconferencias.

Código de Autorregulación de Publicidad voluntario de CACIA

La Industria Alimentaria y de Bebidas trabajó en un Código de Autorregulación de Publicidad dirigida a niños qué será presentado a las autoridades del Ministerio de Salud como una propuesta voluntaria de CACIA.  Actualmente su borrador se encuentra bajo análisis y comentarios de las  industrias más representativas de los diferentes subsectores, especialmente aquellas que se caracterizan por sus procesos de inversión en medios masivos de comunicación.

El código incluye compromisos para ajustar o no generar publicidad dirigida a niños menores de 12 años en los medios de comunicación masiva.

CACIA considera que la publicidad es una herramienta que puede ayudar al proceso educativo en torno a los Estilos de Vida Saludable como herramienta en la promoción de la salud, por lo que puede orientar y educar sobre las características y propiedades reales de los alimentos o bebidas y la información sobre su uso.

Lo que inicialmente pretendía el Ministerio de Salud era generar un reglamento para prohibir la publicidad dirigida a niños, pero CACIA busca promover un código de autoregulación que se ajusta a los estándares internacionales en materia de buenas prácticas de publicidad de alimentos.


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