Rechazo a nuevos impuestos, Alianza Pacífico, incremento en GLP, competitividad país, contrabando y bandeo de productos entre principales temas de CACIA

conferencia-de-prensaDiciembre, 2016. El panorama del sector alimentario del país durante el 2017 podría mejorar, si las autoridades de gobierno y los diputados ponen atención a una serie de problemas que atraviesa el sector industrial más grande del país en producción, empleo y exportaciones.  Así lo indicó José Manuel Hernando, Presidente Ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA), esta mañana durante la presentación de su Informe Anual del 2016 y Expectativas para el 2017.

El empresario de alimentos señaló que el 2016 fue levemente mejor al 2015, pero no lo suficiente para generar un impacto más fuerte en la necesidad de puestos de empleo que tiene el país en estos momentos.

En este sentido explicó que la industria alimentaria es uno de los sectores que más encadenamientos tiene con otros como agricultura, industria, servicios, banca, etc., por lo que un empleo nuevo en esta industria, puede generar varios puestos indirectos, explicó Hernando.

El año 2016 reporta una leve recuperación de la tasa de crecimiento de la industria de alimentos y bebidas. La Variable del Índice Mensual de Actividad Económica Tendencia Ciclo mostró un crecimiento interanual a octubre de 2016 del 3,46% en comparación con el 3,12% a diciembre de 2015. Igualmente la variación media de dicho indicador fue de un 3,41% en comparación con un 2,32% a diciembre de 2015.

Por su parte, las exportaciones de la industria alimentaria crecieron un 5,6%, posterior a dos años de reducción o crecimiento muy bajo con un -0,5% y 1,2% en 2014 y 2015. Algunos ejemplos de productos con peso relativo importante y con crecimiento moderado y alto en el 2016 son bebidas alcohólicas y no alcohólicas, frutas procesadas y en conservas, productos lácteos en general, panificación y galletería, jugos y concentrados de frutas y bases para bebidas; mientras que los productos que mostraron tendencia a la baja en exportaciones son cereales, carnes procesadas y productos del mar, grasas vegetales, entre otros.

La leve recuperación, después de varios años de bajo o nulo crecimiento, le permitió a la industria incrementar el nivel de contratación, lo cual se refleja en la cantidad de empleados reportados a la seguridad social, que este año fue de 55.549 empleos directos, 1.993 puestos de trabajo adicionales a los registrados en 2015, cifra que no suple los índices de desempleo de 9,7% que se mantienen en el país.

Tuvimos que ser más agresivos

Este año es considerado por los empresarios de alimentos y bebidas como más difícil que el 2015, ya que para lograr el mismo rendimiento se tuvieron que redoblar esfuerzos. Entre las principales conclusiones del sondeo anual de expectativas de consumo, los empresarios indicaron que las ventas mejoraron con respecto al año pasado, pero menos de lo esperado.

Las compañías reportan crecimientos del mercado interno entre leve y moderado, pues disminuyó el poder adquisitivo del consumidor, que enfrenta un año sin movimiento en sus salarios y desempleo. La desconfianza del consumidor se hizo más evidente en los segmentos de bajos ingresos. Por tal motivo, las empresas tuvieron que ser mucho más agresivas en estrategias para reducir precios y colocar mayor volumen.

Al igual que el año pasado, la ausencia de políticas de estímulo y un mercado más dinámico, obligó a las empresas de la industria alimentaria a ser más agresivas, innovar productos y replantear estrategias en canales.

Sin señales para un 2017 mejor

El mercado no está dando por sí mismo un impulso al crecimiento de las empresas y no se perciben señales de política pública orientadas a mejorar la productividad, competitividad y dinamismo de los mercados.  Además, se espera un incremento en los costos de distribución y logística por excesos de requisitos y presas viales.

En tanto que existe incertidumbre ante el acuerdo de la Organización de Países Exportadores de Petroleo (OPEP) para reducir la oferta de petróleo con consecuencias en los precios locales de combustibles y ante las variables tasas de interés que pueda presentar Estados Unidos con la nueva administración.

Amenazas 2017:

  • Contrabando, robos en el transporte y prácticas comerciales que dañan el mercado

El aumento del contrabando así como el robo de productos durante su transporte afecta a diversas actividades empresariales, especialmente a las bebidas alcohólicas. Además, la adopción de algunas prácticas comerciales, como los bandeos de productos alimenticios con otros de precio regulado, como el caso del arroz; están perjudicando a algunos sectores, razón por la cual, la industria alimentaria solicitó la intervención del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).

“Actividades como el contrabando y los robos de camiones está relacionado con el crecimiento del sector informal de la economía, el cual crea esquemas salariales bajos y altos riesgos fiscales, así como inseguridad sanitaria, ambiental y laboral. Asimismo, incrementa la inseguridad y el crimen organizado”, acotó Hernando.

 Trámites y excesos regulatorios

Los industriales de alimentos llaman la atención por la vergonzosa posición de Costa Rica en el ranking del Foro Económico Mundial en materia de carga regulatoria, pues ocupa el puesto 126 entre 140 países. Asimismo, el indicador del Doing Business 2016, del Banco Mundial, señala que el país se mantiene en los peores lugares de la región en materia de cantidad de procedimientos y días necesarios para poner a andar una empresa.

Para CACIA es inaceptable que los empresarios tengan que esperar de tres a cuatro meses para obtener los registros sanitarios de alimentos, pese a los esfuerzos realizados por los actuales jerarcas de salud por reducir los tiempos de espera.  Algo similar sucede en materia de trámites aduanales y pasos fronterizos, donde las gestiones se complicaron más durante este año.

 Rechazamos la creación de nuevos impuestos

El año 2016 generó un importante desgaste en la defensa de los derechos de protección de la información sensible por parte de los contribuyentes. En este sentido José Manuel Hernando aseguró que “CACIA seguirá vigilando la seguridad jurídica y denunciará cualquier actuación que se aleje de lo permitido por la ley”.

Los empresarios de la industria alimentaria exigen que la agenda fiscal se concentre en los temas para reducir el gasto e impulsan la aprobación de la reforma a los salarios y empleo público, así como a la discusión y aprobación de la Ley de reforma integral a los diversos regímenes de pensiones y normativa conexa (expediente 19.922) y Ley de responsabilidad fiscal de la República (expediente 19.952).

“Es ofensivo y una amenaza para el presupuesto de las familias que se propongan impuestos para incrementar de un 13% a un 15% el Impuesto de Ventas, se establezcan impuestos específicos sobre todo lo que sea empacado, y se desmantele la canasta básica por eliminar el crédito fiscal que la permite”, señaló Hernando.

 Preocupación por intenciones de invalidar Decreto que eliminó incremento del GLP

Un grupo de diputados interpuso un recurso ante la Sala Cuarta para invalidar el Decreto que evitó incrementar en 72% el GLP y 35% el bunker; basado en un supuesto subsidio que favorece a los consumidores de hidrocarburos. Tal aumento dejaría fuera de mercado a importantes empresas de todos los sectores, pues el GLP es su principal fuente de energía; además, ocasionaría un daño social, pues más del 36% de los hogares costarricenses (ubicados en los cantores más alejados y de menor desarrollo) utilizan gas para cocinar.

Además, CACIA ha demostrado a las autoridades que el costo del GLP es mucho más caro en Costa Rica que en el resto de Centroamérica, por ejemplo, el gas de 25 libras cuesta hasta un 28% más caro que el precio promedio de los demás países de la región juntos, lo que denota un problema de competitividad que se podría hacer insostenible si la iniciativa de los diputados prospera.

 Alianza Pacífico no es prioridad

En el 2016, Centroamérica y Panamá se consolidaron como los mercados preferidos de las exportaciones de alimentos y bebidas.  Suramérica no figura como mercado relevante, como sí lo es dicha región como origen de importaciones.  Por tal motivo, CACIA vuelve a ser enfático en su rechazo a una potencial negociación dentro de Alianza Pacífico, en los términos ya negociados entre México, Colombia, Chile y Perú.

Para José Manuel Hernando, Presidente de CACIA, los empresarios de alimentos no tienen claridad en torno a: 1) Si una vez iniciadas las conversaciones lo que tendremos es una simple adhesión a lo ya pactado entre los países miembro.

2) Si hay Posibilidades de negociación o cambios en las condiciones ya pactadas del TLC con Colombia

 “De no existir una posición definida en estos aspectos y sin saber cuál sería la posición del gobierno en una potencial negociación, aceptar dicho modelo es como firmar un cheque en blanco, sin conocer resultados ni consecuencias para un grupo importante de actividades comerciales de nuestra industria”, añadió Hernando.

 Urge reactivar la agenda comercial

Nuestra región tiene una agenda pendiente en temas como:

– Apresurar la incorporación de Panamá a los procesos de armonización técnica y arancelaria.

– Programa público privado de revisión de trámites y trabas al comercio regional.

– Fortalecimiento de los programas de creación de exportadores a la región de las oficinas comerciales de la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER) en toda la región.

– Reconocimiento mutuo entre los países de sus sistemas sanitarios.

– Modernización de puestos aduanales.

– Armonización de criterios de aplicación de reglamentos técnicos transversales.

– Afinar reglamentos técnicos transversales (etiquetado, BPM, microbiología, PSF, registros).

– Liberalización arancelaria del comercio regional de azúcar y café, entre otros.

  • Gobierno requiere temas estructurales de competitividad

La pérdida de tres puestos en el ranking mundial de competitividad entre 2014 y 2016 no se debe tomar a la ligera.  Los resultados país en diferentes áreas preocupan y afectan la suerte de nuestros empresarios en el mercado interno o en sus expectativas de exportación.

 Los empresarios de alimentos mostraron su inquietud por el poco avance en temas como desperdicio del gasto público, carga regulatoria o infraestructura, donde el país sigue manteniendo posiciones muy desfavorables.  El problema de infraestructura vial encareció los costos de logística, distribución, uso de combustibles y planillas, necesarias para mantener estándares de entrega y repartos adecuados. En términos de eficiencia, se reportan pérdidas de entre 25% y 40% solamente por el fenómeno de las presas, ya que si antes se atendía a 50 clientes en un día, ahora se atienden 35.

Para el Presidente de CACIA, José Manuel Hernando, esta es una razón de fondo por la que promueven un replanteamiento de la política comercial, donde se busque más posicionamiento de los temas de competitividad, previo a la promoción de una mayor apertura del mercado interno a las importaciones.

La industria alimentaria requiere atención inmediata en los siguientes temas:

  • No a más impuestos. Se requiere una agenda agresiva en reducción de gasto.
  • Replantear tema de Alianza Pacífico y enfocarse en temas prioritarios de integración regional.
  • Ataque frontal al contrabando y prácticas de mercado dañinas para la industria nacional como lo es el bandeo de alimentos con bienes de precio regulado.
  • Diputados: No al recurso legal contra decreto que detuvo incremento de Gas en 72% y bunker en 35%.
  • Reducción de tiempos de espera en registros de alimentos.
  • Intervención directa en logística y tiempos en aduanas y pasos fronterizos.
  • Retomar agenda y política para los temas estructurales de competitividad tales como infraestructura, trámites, energía, caos vial, etc.
  • Planificación de tránsito para reducción de costos de logística de distribución.

 


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